El otoño que nunca llega

Cada año las temporadas de bodas son más largas.
Es como si el verano no tuviese fin.

Como si nos aferrásemos a conservar la luz del sol y a que las altas temperaturas no llegaran nunca a su fin. A que los días fuesen largos y la diversión eterna.

Por eso creo que los croptops y las espaldas de Immaclé se han convertido a lo largo del 2016 en una nueva seña de identidad de la firma.
Porque su frescura, su inocencia y su personalidad son eternos o tan fugaces como el verano . Son divertidos y son una parte importantísima de una colección como la de Terra y Mar y son la continuación de una nueva etapa.
Como un nexo. Como una union y el sentido del equilibrio entre 2 colecciones y 2 estaciones
La de las mangas largas, la de tejidos mas sofisticados, tejidos empolvados o la de bordados infinitos .
Un otoño que ya esta aquí y que sin duda y a pesar de bajar las temperaturas, las bodas en la playa o las espaldas y los croptops Immaclé serán también los protagonistas de las bodas más bohemias, bonitas  y chics del mundo .


Artículos Relacionados

Deja un comentario